El Elche busca delanteros, en plural, en el mercado. Las bajas de André Silva y Rafa Mir, junto a la más que probable venta de Álvaro Rodríguez al Bournemouth, que se está dilatando más de lo inicialmente esperado, provocan que la dirección deportiva del club ilicitano tenga que renovar el ataque de su plantilla por completo, con el objetivo de estar, como mínimo, a la altura del curso pasado, en el que entre los tres delanteros anotaron 25 goles en liga.
Uno de los nombres que está en cartera como posible refuerzo es el del uruguayo Fede Viñas, que comparte nacionalidad con Álvaro y que, en los planes del seleccionador uruguayo, Marcelo Bielsa, ha estado por delantero del todavía franjiverde, tanto durante el proceso de clasificación para el Mundial como a la hora de elegir el listado final de futbolistas que acudieron a Estados Unidos, donde firmaron un batacazo considerable, al ser eliminados en la fase de grupos.
Viñas ya ha pasado página. Y la temprana eliminación provoca movimientos en torno a su futuro. El futbolista, de 28 años, conoce nuestro país y nuestra competición, pues los dos últimos cursos ha estado cedido en el Real Oviedo, con el que logró el ascenso a Primera en 2025 y, doce meses después, sufrió la caída de categoría.
Curiosamente, el rendimiento individual de Fede Viñas en este tiempo en Asturias podría decirse que ha sido inversamente proporcional al grupal. Si bien en su primer curso únicamente vio puerta en una ocasión en 16 partidos disputados (llegó tras una grave lesión y no pudo debutar hasta noviembre), en la máxima categoría ha ofrecido unos números considerables: nueve goles en 33 partidos, siendo el máximo realizador del conjunto carbayón, con un tramo espectacular entre febrero y abril, en el que hizo seis de esas dianas, incluidos dos dobletes a Real Sociedad y Celta.
Despliegue físico y presión
Luego, se apagó, entre la cercanía del Mundial y la aceptación del descenso de un Oviedo que terminó colista destacado. Las principales características de Viñas, con 181 centímetros de altura, son el despliegue físico, el juego aéreo, pese a no ser especialmente alto para los tiempos que corren, y su capacidad para jugar de espaldas a portería, aguantar el balón y lanzar los ataques de sus compañeros. También suele vaciarse en la presión, algo que apunta a fundamental entre los atacantes que Martín Anselmi quiere tener a sus órdenes.
El futbolista uruguayo ya ha estado en la órbita de Anselmi en el pasado, cuando el actual entrenador del Elche dirigió a Cruz Azul, aunque entonces la operación no llegó a buen puerto. Ahora tiene contrato, hasta diciembre de 2027, con León, club mexicano con el que Christian Bragarnik mantiene buenas relaciones. Eso sí, se pide traspaso, sobre todo teniendo en cuenta que en julio de 2023 su actual equipo abonó tres millones y medio de euros por hacerse con sus servicios.