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La intrahistoria de la salida de Álex Gomes: gran venta para el Real Zaragoza, nefasta gestión de su llegada al primer equipo

El Venezia y el Real Zaragoza hicieron oficial el jueves por la noche el traspaso de Álex Gomes al club italiano, recién ascendido a la Serie A. Solo ha jugado en 15 partidos, 13 de Liga y 930 minutos, con únicamente nueve presencias en el once con el primer equipo y su traspaso por dos millones más bonus se cuela entre los 10 mayores de canteranos en la historia del Zaragoza, empatado con Azón (Como 1907) en 2025 y Lafita (Deportivo) en 2008, en este caso al ejecutar una opción de compra, en una lista encabezada por Ander y su traspaso al Athletic en 2011, con hasta 11,2 millones.

Nadie en el Zaragoza criado en la Ciudad Deportiva se marchó del primer equipo jugando tan poco y siendo tan joven, con 18 años cumplidos el 14 de febrero. Ni siquiera Vallejo o Soro. Y obviamente eso señala de forma clara a la gestión de su irrupción del primer equipo en esta temporada, antes de rubricar un contrato por 6 años con el Venezia, según ha anunciado el club italiano, hasta 2032, aunque lo previsto inicialmente es que fueran cinco.

Gomes, internacional sub-18 y que ya está jugando en la fase de clasificación para el Europeo sub-19 (5 partidos entre ambos), llegó a la Ciudad Deportiva en el primer curso posible, en el Alevín B, tras dar en el Amistad sus primeros pasos. Su preponderancia y sus cualidades físicas siempre le colocaron en un lugar destacado en la cantera zaragocista, en la que dio avances muy firmes hasta llegar al juvenil, y tras jugar la final de Copa del Rey la temporada 24-25 y con el que empezó este último curso, con ficha de segundo año, aunque ya como miembro del Deportivo Aragón a todos los efectos y a las órdenes de Emilio Larraz. La fragilidad defensiva y física de los centrales del primer equipo, de Insua, Tachi, Radovanovic y Kosa, le abrió la puerta del primer equipo con Rubén Sellés, en Mutilva en Copa ante la Mutilvera, y ante el Deportivo y el Granada en Liga, donde pese a las derrotas en ambas citas ligueras, ya demostró todo su potencial.

El origen del conflicto

No tardó en quedarse fijo en el primer equipo y sumar minutos, con actuaciones portentosas en el eje, como en Eibar, tras la lesión de Insua. Tenía entonces ficha y salario, muy bajo, menos de 12.000 euros anuales, del juvenil y contrato, firmado en 2024, hasta 2028 prorrogable tres más que el Zaragoza ejecutó en diciembre, sin llegar a un acuerdo con los nuevos agentes del jugador para que tuviera vínculo también hasta 2028, cláusula de diez millones (la otra era de un millón) y el salario mínimo de Segunda, alcanzado con objetivos, como otros contratos de ese tipo. Esa ejecución obligaba a que tuviera ficha A, salvo acuerdo anterior, y al no darse en enero y tener la necesidad de espacio físico en las fichas el Zaragoza para inscribir refuerzos, se le dejó sin dorsal en el primer equipo y se le mantuvo el estatus de juvenil.

"El club le comunica a la familia que se ejecutaba la licencia federativa, coge a un representante y le mandamos la licencia para que la firme, para poder inscribirle en el primer equipo, y no hemos tenido contestación y, por tanto, si no firma no podemos inscribirlo", explicó Txema Indias, entonces director deportivo, al final del mercado de enero sobre la situación del jugador. En esa ventana invernal no hubo ni atisbo de negociacion con el jugador y la cuerda se acabó por romper.

En enero Gomes ofreció una gran versión en el lateral derecho (su otra posición), ante el Racing y el Sanse, y su nombre, además de la coyuntura de su situación, ya estaban subrayados en rojo en muchos clubs, con la consolidación en las categorías inferiores de la selección. En marzo, una de las primeras llamadas que hizo Lalo Arantegui al llegar fue a la agencia de Gomes, pero por entonces el jugador y su familia, que siempre han estado muy agradecidos al Zaragoza, ya habían empezado a mirar hacia otro lado y el acuerdo, por el diferente rol entre lo que le ofrecía Lalo y lo que ya tenía el futbolista con intereses de no pocos equipos, siempre fue imposible.

Desde finales de abril, Lalo, que también se reunió personalmente con el entorno familiar del jugador, ya tuvo claro que la salida era la única vía con una negociación rota. "No soy partidario de tener futbolistas en contra de su voluntad aquí, si la oferta económica que le llega al Real Zaragoza está dentro de los valores que nosotros estimamos. Creo que sería contraproducente. No quiero que estén pensando en qué hubiera sido si yo estuviera jugando en otro proyecto", decía el propio director deportivo en una entrevista en este diario cuando se le preguntó por esa falta de sintonía en alguna renovación de los canteranos. Y con Gomes la hubo en todo momento.

Con David Navarro, Gomes jugó menos y perdió confianza en su juego, con errores ante el Valladolid y el Sporting, sus dos últimos partidos de zaragocista. Por entonces, en mayo, solo quedaba esperar a la oferta que sacar al jugador del Zaragoza. Y esta iba a llegar, porque así había sido anunciada al club.

El desenlace con el Venezia

A mediados de junio y como contó este diario, el club italiano ya se posicionó, pero el Zaragoza le dio una cifra superior al millón de euros y la negociación no se inició Había al menos otros tres equipos muy interesados, otro italiano, uno inglés y un tercero francés, pero el Venezia el 2 de julio lanzó la oferta definitiva, que superaba el millón de euros, hasta 1,5, que después subió a casi 1,7 y con un porcentaje del pase. El viernes 3 se cerró el acuerdo definitivo llegando hasta los dos millones, que la agenda del club veneciano, que también quiere fichar del Sevilla a Akor Adams, ha retrasado en la fase definitiva, con todo pactado para que Gomes, otra joya de la cantera, se marche con un buen traspaso, pero con la sensación de que la gestión de su llegada al primer equopo ha sido muy negativa.

Fuente original: www.sport.es →