Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, fue contundente al referirse al futuro de Julián Álvarez y dejó claro que el club no contempla una posible salida del delantero argentino. Cuando el nombre del delantero argentino sigue siendo el objetivo número uno para reforzar la posición de delantero centro del Barça, la dirección deportiva del club recibió un duro golpe que prácticamente acaba con la posibilidad de vestir al ex del Manchester City en futbolista blaugrana.
“Mi opinión es clara y lo hemos manifestado al jugador, a su agente y al presidente del Barça", asegura Gil Marín a través de un vídeo colgado por la cuenta oficial de 'X' del Atlético de Madrid. En esas mismas declaraciones, que tienen un carácter absolutamente oficial por quien las realiza y por su formato, va mucho más allá y confirma que "no tengo ninguna duda de que el Atlético es el lugar en el mundo para Julián y de que es el delantero centro perfecto para el Atlético de Madrid”, aseguró Gil Marín, que realizó una especie de comunicado oficial en formato vídeo.
Sus palabras obtuvieron una respuesta favorable y muy positiva por parte de la afición colchonera, tal y como se desprende de los mensajes colgados a las declaraciones del director general del conjunto madrileño. Lo cierto es que, pese a las muchas informaciones publicadas al respecto de la posible salida rumbo al Camp Nou de Julián Álvarez, de forma oficial y pública, por parte del Atlético, nunca ha habido nada que pudiera hacer creer que había posibilidades de ello. Más bien todo lo contrario.
El último en intervenir, horas antes de que lo hiciera con contundencia Gil Martín, fue el presidente, Enrique Cerezo, que aseguró que "Joan Laporta es un buen amigo, es un gran presidente y él sabe muy bien, como sabéis visto de vosotros, dónde va a jugar Julián Álvarez el año que viene". Además, añadió sobre el flirteo del jugador con el Barça que "yo creo que en esta vida todos nos equivocamos, ¿no? Él tuvo un desliz, como yo con lo de Julián López. En esta vida, salvo alguna cosa que vosotros sabéis, todo tiene perdón".
Pero esto pasó un día antes de que Gil Marín rompiera la banca con unas manifestaciones cuyo carácter oficial obligan a pesar en que el Barça deberá buscarse un nuevo objetivo si quiere reforzar la posición de '9'. Y es que la única opción que tiene para fichar a Julián Álvarez está en abonar los 500 millones de euros de su cláusula de rescisión, algo que está totalmente descartado y que significaría el fichaje más caro de la historia del fútbol. Ni está contemplado ni se van a hacer locuras. Tampoco la economía da para ello.
El dirigente rojiblanco insistió en que la voluntad del club es seguir contando con el futbolista y cerró la puerta a cualquier negociación, independientemente de las cantidades que puedan aparecer sobre la mesa. De hecho, de forma irónica respondió a las palabras de Joan Laporta cuando aseguró que la oferta realizada en su día de cien millones de euros no era ilimitada en el tiempo: "Nuestra respuesta sí és infinita", dijo el dirigente colchonero.
En ese sentido, añadió que “queremos seguir contando con él y recientemente escuché unas declaraciones del presidente diciendo que la oferta hecha no era infinita. Nuestra respuesta sí es infinita: no aceptaremos 100 millones, ni 150 ni 200 millones”, sentenció.