La final del Mundial entre España y Argentina tendrá este domingo una conexión inesperada con Mataró. Más de dos siglos separan a sus protagonistas, pero ambos están unidos por la capital del Maresme: Lamine Yamal, criado en el barrio de Rocafonda, se enfrentará a la selección cuyo himno fue compuesto por Blai Parera i Moret, un músico estrechamente vinculado a la ciudad mataronina. Tanto es así que incluso tiene una calle con su nombre en el propio corazón de Rocafonda, donde creció el futbolista y sigue viviendo parte de su familia, su abuela Fátima incluida.
Conocido en Argentina como Blas Parera, el compositor nació en Murcia en 1776 en el seno de una familia catalana. Cuando todavía era un niño se trasladó con los suyos a Mataró, donde comenzó su formación musical en la capilla del colegio de Santa Anna de los escolapios. Allí dio sus primeros pasos antes de iniciar una trayectoria que terminaría convirtiéndolo en una figura fundamental de la historia argentina.
Parera emigró a América en 1793. Después de una etapa en Montevideo se instaló en Buenos Aires, donde ejerció como profesor de música, organista, violinista, clavecinista y compositor. También dirigió la orquesta del Coliseo Provisional de Comedias, uno de los principales espacios teatrales de la ciudad. Su experiencia en la música religiosa y teatral explica que las autoridades recurrieran a él cuando comenzaron a buscar una composición que representara a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Parera ya había puesto música a diferentes poesías patrióticas y había participado en la obra teatral 'El 25 de Mayo', cuyo último acto incluía una canción que inspiró al político y poeta Vicente López y Planes.
En 1813, la Asamblea General Constituyente encargó a López y Planes la letra de una nueva marcha patriótica y a Parera su música. La composición fue aprobada el 11 de mayo de ese mismo año con el nombre de Marcha Patriótica. A partir de 1847 empezó a ser conocida como Himno Nacional Argentino. La música que se escucha actualmente conserva la creación de Parera, aunque incluye la orquestación y los arreglos realizados en 1860 por el músico argentino Juan Pedro Esnaola. La versión oficial fue fijada definitivamente mediante un decreto aprobado en 1944.
El regreso del hijo pródigo
Después de varios años en Argentina, Parera regresó a Europa en 1818. Pasó por Cádiz, Madrid y Barcelona antes de instalarse definitivamente en Mataró alrededor de 1830. Allí trabajó como interventor de Correos y murió en 1840, cerrando en la ciudad donde se había formado una vida marcada para siempre por la historia argentina. Más de dos siglos después, Mataró vuelve a aparecer en el camino de la Albiceleste. Lamine Yamal, criado en Rocafonda y convertido en una de las grandes figuras de España y del Barça, disputará este domingo la final del Mundial contra Argentina en el MetLife Stadium de Nueva York.
Antes de que empiece el partido sonarán los himnos de ambas selecciones. En el argentino aparecerá la música escrita en 1813 por aquel joven formado en Mataró. Después será el turno de Lamine, otro talento inseparable de la ciudad, aunque esta vez con la misión de impedir que Argentina vuelva a celebrar. Una historia que conecta Rocafonda con Buenos Aires y convierte a Mataró en una inesperada protagonista de la gran final: uno de sus hijos adoptivos puso música a Argentina y otro de sus grandes referentes deportivos tratará de derrotarla sobre el césped. En el fondo, la comarca del Maresme es universal.