Stefanos Tsitsipas está de vuelta. El tenista griego disputará la final del ATP 250 de Gstaad tras imponerse este sábado a Alexander Shevchenko por 6-4, 3-6 y 6-3, en un encuentro que se resolvió después de casi dos horas de juego.
El exnúmero tres del mundo continúa recuperando sensaciones sobre la tierra batida suiza, donde ha firmado su mejor torneo de la temporada y ha enlazado tres victorias consecutivas a tres sets para regresar a una final del circuito ATP.
Al igual que en sus anteriores compromisos frente a Jérôme Kym y Arthur Rinderknech, Tsitsipas tuvo que trabajar hasta el tercer set para sacar adelante el partido. Después de ceder la segunda manga, el griego volvió a elevar su nivel en el momento decisivo. Con 4-3 en el parcial definitivo logró la rotura que terminó inclinando el encuentro a su favor y le permitió sellar el pase a la final.
Será la 32ª final ATP de su carrera y la primera desde que conquistó el título en Dubái, en febrero de 2025, poniendo fin a una sequía de casi año y medio sin disputar un partido por un trofeo.
La final de Gstaad también supondrá la 14ª sobre tierra batida para Tsitsipas, que buscará conquistar el 13º título ATP de su carrera y el sexto sobre esta superficie.
Su rival será el belga Raphaël Collignon, actual número 42 del mundo, que protagonizó una gran remontada en la otra semifinal frente al argentino Juan Manuel Cerúndolo. Tras ceder el primer set por 1-6, Collignon reaccionó para imponerse por 7-6 y 7-5 y alcanzar la primera final ATP de su carrera.