En la final del Mundial de fútbol, todos los detalles son claves. Y la naturaleza o le ha echado una mano a España en la previa del partido ante Argentina.
El equipo de Luis de la Fuente tuvo que cancelar su último entrenamiento antes de la final debido a las lluvias y a la tormenta eléctrica que en ese momento pasaba por el cielo de Nueva York. 'La Roja', en los Melanie Lane Training Grounds de Nueva Jersey, las instalaciones del New York Red Bulls, tuvo que ejercitarse en el gimnasio debido a las condiciones meteorológicas, ya que su sesión, tras esperar un tiempo prudencial, tuvo que ser suspendida.
Por el otro lado, Argentina sí pudo realizar su sesión preparatoria para el partido que este domingo definirá al campeón del mundo en el Metlife Stadium. Pese a que inicialmente se aplazó unos 45 minutos a la espera de que mejoraran las condiciones meteorológicas, los hombres de Scaloni terminaron por saltar al verde de los campos de Morrison cuando la fuerte lluvia cesó.
En la sesión, los medios presentes empezaron a dar más detalles de la posible alineación de Scaloni para el crucial partido que hace soñar a un país entero con la cuarta estrella. El técnico dio 13 petos: para Gonzalo Montiel, Cuti Romero, Lisandro Martínez, Nico Tagliafico, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Lionel Messi, Julián Álvarez, Thiago Almada, Giovani Lo Celso y Giuliano Simeone. Algo que hace pensar que pude haber algunas rotaciones. Los nombres que 'bailan' son el de De Paul, suplente ante Inglaterra; Simeone, que ocupó el carril derecho frente a los ingleses; Montiel, que podría sustituir a Molina en el once de la final y Lo Celso, que no es titular desde el partido Jordania en la fase de grupos.
La lluvia acaba con el humo
La buena noticia con las condiciones meteorológicas de este sábado sobre Nel cielo neoyorkino es que las lluvias y el viento de la tormenta ha provocado que baje la preocupación por el humo que llegaba desde los incendios forestales en Minnesota y el sur de Canadá.
Por lo que las previsiones apuntan al optimismo y, según reportan, ya no hay peligro de suspensión del partido. De hecho, para este domingo se espera una jornada completamente soleada sobre el MetLife, con una máxima cercana a los 27 grados y una mínima de 18 °C, un clima mucho más amable que el de los días agobiantes de calor que marcaron el comienzo del verano estadounidense.