El ascenso del Real Murcia Imperial no terminó en Pamplona. El empate a uno conseguido el pasado 20 de junio, suficiente para defender el 2-1 de la ida y cerrar la eliminatoria con un 3-2, devolvió al filial grana a Segunda Federación 18 años después de su anterior ascenso, pero su consecuencia más importante puede empezar a comprobarse ahora. El éxito del equipo dirigido por José David Larrosa ha dejado varios futbolistas mucho más cerca del primer equipo, y el nuevo Real Murcia de Sergi Guilló parece dispuesto a aprovecharlo.
El premio colectivo del ascenso ha tenido también consecuencias individuales. La planificación realizada este verano por Sergi Guilló y Manolo Sánchez Breis ha señalado especialmente a Héctor Pérez, Alejandro Meca, Jorge Sánchez y Alonso Yoldi. Los cuatro terminaron la pasada campaña vinculados de una u otra manera al primer equipo y han comenzado la nueva todavía más cerca.
Héctor Pérez ya es del primer equipo.
Héctor Pérez ha completado el trayecto. El central fue una de las piezas importantes del Imperial en el ascenso, pero su presencia en el primer equipo viene de antes. El club ha decidido que esta temporada tenga ficha de la primera plantilla y su continuidad se impuso incluso a la posibilidad de salir a un equipo de Segunda División que se había interesado por su incorporación. El Real Murcia y el futbolista entendieron que el siguiente paso debía darse en casa. No hay dudas con él, es clave en el proyecto.
Meca convierte los goles en una oportunidad.
El caso de Alejandro Meca es probablemente el más llamativo. El atacante lorquino cerró el curso como máximo goleador del Imperial con 25 tantos. Este verano, Guilló lo está probando tanto en banda como arriba, por las bajas de los delanterios, y Meca ya ha dejado su primera tarjeta de presentación: marcó el gol del triunfo por 2-1 ante el Eldense, conjunto de Segunda División, en el segundo amistoso de la pretemporada y ha dado buenos minutos en el resto de choques preparatorios.
La intención del cuadro grana es que mantenga ficha del filial pero que trabaje con el primer equipo. Eso le permite seguir compitiendo y, al mismo tiempo, estar a disposición de Guilló. Su caso explica bien el nuevo escenario: el club ha fichado delanteros y dispone de futbolistas experimentados para el ataque, pero en la banda derecha solo está Javi Moreno. No se ha firmado más jugadores ahí para no condenar a Meca y que tenga esa oportunidad cuando no juegue con el segundo equipo.
Jorge Sánchez, toda una vida de grana.
Distinto es el recorrido de Jorge Sánchez, uno de los futbolistas que mejor representan el concepto tradicional de cantera. Llegó al Real Murcia con apenas siete años y, a sus 22, continúa avanzando dentro de la estructura. La pasada temporada ya disfrutó de numerosas oportunidades con el primer equipo y después regresó al Imperial para ayudarlo en las eliminatorias por el ascenso.
Su situación para este curso está definida: conservará ficha del filial, jugará encuentros con el segundo equipo, pero la intención es que su presencia con el primer equipo sea constante. En la primera plantilla solo habrá tres centrales, ya que Óscar Gil es mediocentro en el esquema del técnico grana. Guilló cuenta con él dentro de la dinámica cotidiana y la pretemporada está confirmándolo. Ante el Cieza llegó incluso a formar de inicio junto a Héctor Pérez en el centro de la defensa.
Alonso Yoldi, la expectativa.
Alonso Yoldi parte incluso con la ventaja de haber demostrado que puede competir en Primera RFEF. Llegó al Imperial, tardó en ganarse un sitio, pero su progresión acabó llevándole al primer equipo y, durante la segunda vuelta del pasado campeonato, llegó a encadenar cuatro titularidades consecutivas con Curro Torres.
Ahora sigue el mismo camino que Meca y Jorge: ficha vinculada al filial y dinámica habitual con Guilló. La importancia que le concede el nuevo entrenador también se observa en los amistosos. Yoldi tuvo minutos frente al Eldense, ante el Albacete y salió de inicio entre semana ante el Cieza. Veremos si el club firma un mediocentro o no lo hace, pero parece claro que Sekou abandonará el equipo y eso le acercará a tener minutos.
Kayode, Eloy, Reyes y Seyram, con minutos.
Detrás de esos cuatro nombres existe una segunda línea que continúa muy cerca. Kayode Adebayo ya tuvo participación con el primer equipo la pasada temporada y ha trabajado de nuevo con los mayores este verano. Guilló incluso lo colocó de inicio en el lateral izquierdo frente al Eldense. A Mounir, que también ocupa el lateral zurdo, el club lo ve como extremo, lo que le acercaría a jugar.
Mathieu Seyram dispone también de una nueva oportunidad. El delantero de 19 años ya fue titular con el primer equipo la pasada campaña antes de regresar al filial y marcharse posteriormente cedido al Arenas de Getxo. Las bajas por lesión en ataque le permitieron comenzar esta pretemporada con Guilló y el miércoles volvió a reivindicarse marcando uno de los tantos del 4-1 frente al Cieza. No lo tiene sencillo al tener tres jugadores en su posición, pero si en el filial hace goles, la temporada es larga y su oportunidad puede aparecer.
Eloy también lo tiene complicado, al tener dos laterales diestros por delante, pero el defensor muleño está siendo importante en esta pretemporada y con el filial fue decisivo.
Y Pablo Reyes, una de las promesas de la cantera, también está teniendo minutos y este curso será clave para él con el segundo equipo.
Guilló avisa: hay que ganarse el puesto.
Desde el primer entrenamiento de la pretemporada fueron numerosos los jugadores procedentes del Imperial y de las categorías inferiores que trabajaron junto al primer equipo. Y la decisión no es improvisada: Guilló, Sánchez Breis, Pedro Asensio y José David Larrosa coincidieron durante la planificación en la necesidad de reservar espacio a los jóvenes que más habían destacado.
Guilló lo dejó especialmente claro después del triunfo ante el Cieza. El entrenador aseguró que su confianza en los jóvenes es total, que quiere concederles minutos y que será el rendimiento de cada uno el que determine hasta dónde pueden llegar. No es una promesa de participación por decreto, pero sí algo posiblemente más importante para un jugador del filial: una oportunidad real. Veremos durante la temporada, pero con el segundo equipo solo una categoría más abajo el salto es menor y más sencillo.