Jubilarse antes de alcanzar la edad ordinaria puede parecer una buena forma de ganar tiempo y dejar atrás el mercado laboral, pero adelantar la jubilación tiene un coste que no desaparece con el paso de los años: la pensión mensual se reduce de forma permanente, y en algunos casos, también drástica.
Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social y divulgador especializado en pensiones, ha puesto el foco una vez más en este aspecto. Su recomendación es estudiar bien la fecha elegida antes de solicitar la jubilación anticipada, ya que los coeficientes reductores se aplican sobre la pensión y permanecen durante toda la vida.
La clave está en los meses. En la jubilación anticipada voluntaria, cuanto mayor sea el adelanto respecto a la edad ordinaria, mayor puede ser la reducción. Pero también influye de manera decisiva el tiempo que el trabajador haya cotizado.
Adelantar 24 meses puede reducir de forma muy notable la pensión que recibas
Los porcentajes muestran hasta qué punto puede cambiar la cuantía final. Para una persona con menos de 38 años y 6 meses cotizados, adelantar 24 meses la jubilación puede implicar una reducción del 21%.
Ese porcentaje va disminuyendo a medida que aumenta la carrera de cotización:
- Entre 38 años y 6 meses y 41 años y 6 meses, el máximo de reducción baja al 19%.
- Para quienes hayan cotizado entre 41 años y 6 meses y 44 años y 6 meses, baja al 17%.
- El máximo de reducción puede ser de un 13% siempre que se superen los 44 años y 6 meses cotizados, algo muy complicado.
La diferencia entre jubilarse anticipadamente o esperar unos meses puede ser considerable. En uno de los ejemplos que ha planteado Alfonso Muñoz, con una base reguladora de 2.000 euros y 38 años cotizados, retirarse 24 meses antes supone aplicar un recorte del 21%, dejando la pensión en unos 1.580 euros mensuales.
Pero si ese mismo trabajador esperase cuatro meses y solicitase la jubilación 20 meses antes de cumplir la edad ordinaria, el escenario es diferente. Con un coeficiente del 11% en el ejemplo, la prestación subiría hasta los 1.780 euros al mes, unos 200 euros mensuales más de pensión.
Además, el funcionario aconseja revisar otras circunstancias antes de presentar la solicitud, como aprovechar el periodo de prestación contributiva por desempleo, ya que durante ese tiempo se sigue cotizando.