Alberto Estrada se enfrentó a uno de los mayores desafíos de su carrera deportiva y consiguió cruzar la meta del UTMB Mont-Blanc 100M. Salvo que exista un registro anterior, se convertiría en el primer español con Parkinson en completar esta exigente prueba: 174 kilómetros y 9.732 metros de desnivel positivo, que Estrada completó en 33 horas y 21 minutos.
El reto comenzó con un guía que le acompañó durante los primeros kilómetros, pero en el km 32 tuvo que detenerse. Desde ese momento, Alberto afrontó en solitario un desafío para el que llevaba meses preparándose física y mentalmente. “Las sensaciones fueron increíbles. Llegaba a esta prueba mentalmente muy preparado porque me iba a enfrentar a uno de los grandes desafíos de mi carrera deportiva”, explica.
Durante la carrera, Estrada tuvo que gestionar cada detalle. El tratamiento, que debía realizar cada tres o cuatro horas, era una parte fundamental de la estrategia. En un momento se le pasó y aparecieron problemas relacionados con la rigidez muscular, pero consiguió relajarse, recuperar el control y continuar. “Fui guardando siempre muchas fuerzas —guardando en la medida de lo posible, jaja—. Iba disfrutando como nunca, pero sabiendo que no se me podía pasar ningún detalle”.
El momento más duro llegó después del kilómetro 130, cuando la carrera entró en su fase decisiva. Alberto sabía que allí comenzaba el verdadero desafío mental y recurrió a toda su experiencia deportiva para seguir avanzando. “Saqué toda mi artillería y sabiduría de toda mi vida deportiva, y sufrí como nunca para terminar la prueba”.
La llegada a meta fue mucho más que completar una carrera. “Me quedé vacío, pero lleno de felicidad”, recuerda. Unas semanas después, el significado de lo conseguido es todavía mayor: “Veo que puedo hacer todo lo que me proponga, dentro de unos límites”. Y también es consciente de que quizá esta haya sido la última vez que afronte una prueba de estas dimensiones.
Su mensaje para otras personas que estén atravesando una situación similar resume el espíritu de su aventura: “Que haga lo que le guste y que en la vida no hay nada imposible siempre que lo que haga le haga sentirse feliz. Porque eso significará que está viviendo su vida”.