El 1x1 del Barça contra el Valencia
Salía, como cabía esperar, con varias novedades Flick al césped de Mestalla para el Valencia-Barça. Pero, eso sí, con un once que prácticamente podría ser el titular si tuviera que jugarse una eliminatoria de Champions o una final hoy mismo el técnico alemán. Debut de Rodri como titular y vueltas al once de Gerard Martín, Eric y Fermín López. Previsiblemente, de cara al estreno de Champions ante el Feyenoord el de Heidelberg tirará de fondo de armario, puesto que la clave es no cargar demasiado de minutos en este arranque (Xavi Espart al margen).
Este es el 1x1 de SPORT:
Sangalli, un león hecho un toro: la espera del Real Zaragoza mereció la pena
Cuentan que Marco Sangalli no es como los demás. Aseguran los que mejor le conocen que hay pocos profesionales como él y que su forma de entender y sentir el deporte al que se dedica le convierten en alguien especial, como bien saben en Santander, donde se le adora como a un ser querido. slot-chickenroad.org
El vasco es de los que dejan impronta. Cuatro temporadas en tierras cántabras han sido suficientes para que su marcha se haya sentido en el alma en El Sardinero, donde muchos defendían que se había ganado a pulso la renovación a base de sacrificio, compromiso y rendimiento deportivo. Y el Racing, de hecho, lo meditó hasta última hora, lo que obligó al Real Zaragoza a esperar hasta el final. Si el club cántabro acababa por desestimar esa posibilidad planteada al propio futbolista, Sangalli jugaría en el Zaragoza, que contaba con el compromiso del futbolista. Y la palabra del donostiarra siempre ha valido su peso en oro.
Apenas unas horas antes del cierre del mercado, la dirección deportiva confirmó que el Racing no renovaría a Sangalli, lo que dejaba vía libre para el fichaje del gran deseado para completar el lado derecho de la defensa tras la salida de Francho. La oferta del Zaragoza siempre fue tomada en cuenta por el jugador, que llegó a desestimar otras de superior categoría que no le llenaban tanto como la propuesta aragonesa. El 1 de septiembre, por la tarde, el sueño se cumplió. Sangalli era jugador zaragocista.
Tras un largo periodo inactivo y con solo tres entrenamientos por delante hasta el partido ante el Antequera, el concurso del vasco adquiría casi caracter quimérico. Sobre todo, por el riesgo de lesión lógico ante el reencuentro con la competición tras un parón tan largo y sin apenas preparación previa. Pero Sangalli dejó claro que es un prodigio físico. Entró al descanso, derrochó intensidad y energía durante toda la segunda parte y cambió al equipo por completo. Algo al alcance de muy pocos futbolistas.
Para firmar semejante gesta se requiere una pasta especial. Bien lo sabe Ibai, consciente de que el riesgo de poner a Sangalli no era tan alto como el de hacerlo con cualquier otro futbolista. Aquel cuidado extremo y la profesionalidad excelsa que, según los informes, había exhibido durante toda su carrera eran aval suficiente para hacer frente a la amenaza. "Habéis visto cómo entiende las alturas. Es un jugador de otro nivel. Está con una predisposición enorme y sus datos físicos de otras temporadas son brutales. Tiene la capacidad de hacer la pretemporada por su cuenta, venir tres días y hacer los 45 minutos subiendo y bajando", dijo Ibai al término del partido entre la satisfacción y el orgullo de poder contar con un efectivo así en la plantilla.
Xabi Alonso aún está lejos del campeón
La verdadera prueba de fuego para el proyecto de Xabi Alonso. No todos los días toca enfrentarse al vigente campeón de la Premier League. Y qué mejor escenario que el Emirates Stadium, en un derbi de Londres, para dar continuidad a las buenas sensaciones cosechadas en las dos primeras jornadas y comprobar, de verdad, de qué está hecho este renovadísimo Chelsea. La realidad, sin embargo, es que todavía está lejos del campeón. Los de Arteta remontaron el tanto inicial de Rogers gracias a los goles de Havertz y Odegaard y se colocan en lo más alto de la tabla, empatados a puntos con el City de Maresca.
El espectáculo estaba asegurado. Había alicientes de sobra: choque de estilos, viejos conocidos en los banquillos y seguir el ritmo de un Manchester City líder. El campeón recibía a uno de los aspirantes al título, un Chelsea que ha sufrido un lavado de cara tremendo: un sinfín de entradas y salidas - en especial las de Cucurella y Enzo - y unos ingresos récord de casi 500 millones de euros.
Dos amigos
No era un cara a cara cualquiera. Xabi y Mikel - e Iraola - dieron sus primeros pasos futbolísticos en el Antiguoko, humilde club de El Antiguo (San Sebastián). Aunque se llevan un año, llegaron a compartir vestuario. Ahora, unos cuantos años después, sus caminos vuelven a cruzarse: entrenan a dos equipos aspirantes al título de la Premier League.
Xabi y Andoni, novatos en los banquillos de Chelsea y Liverpool, afrontan el ambicioso reto de destronar al Arsenal. Con esa máxima entre ceja y ceja, se avanzaron los 'blues' en el marcador por medio de Morgan Rogers, uno de los fichajes más caros de la historia (137 millones). El ex del Villa empaló un balón en la frontal tras una falta lateral y lo mandó a guardar. Ni dos minutos habían transcurrido en el Emirates.
Sin tregua
Los 'gunners' no se achicaron y replicaron de inmediato. Calafiori marcó, pero en fuera de juego. Superado el ecuador de la primera mitad, Havertz igualó la contienda: control por izquierda, conducción hacia dentro y definición al palo corto. No había tregua en el norte de Londres. Al filo del descanso, la base del poste escupió el 1-2 de Pedro Neto.
Ya en el segundo tiempo, el Arsenal supo cómo hacerle daño justo donde más le duele: en su talón de Aquiles, la defensa. Está siendo el equipo de Xabi un ciclón arriba, marcando goles con facilidad, pero dejando ciertas dudas atrás. A los cinco tantos encajados en dos partidos se sumaron dos más: el de Havertz y el de Odegaard.
El noruego puso el 2-1 definitivo en los primeros compases de la segunda mitad, entrando desde segunda línea y aprovechando un gran pase filtrado de Tzolis. Medio gol, eso sí, fue obra de Havertz, que dejó pasar el balón con inteligencia para que su compañero se plantara solo ante el Dibu.
El Chelsea no desistió y siguió buscando el empate. Pero el oficio de los de Arteta, unido al paradón de Raya, a mano cambiada, a un zurdazo de Estevao en los últimos instantes, fue demasiado para los de Xabi. El tolosarra todavía tiene trabajo por delante, pero, si consigue pulir un par de detalles, este Chelsea pinta bien. El Arsenal, junto al City, es el único equipo que mantiene el pleno de puntos.
