Lara Ibarra, nutricionista: "Caminar está bien, entrenar está bien, hasta que nos termina atando"
Lara Ibarra es dietista, divulgadora y creadora de contenido de nutrición y fitness. Habitualmente, la influencer comparte contenido en redes sociales sobre educación alimentaria y planes de entrenamientos. La experta es conocida por promover un equilibrio saludable entre la buena alimentación y la adherencia al ejercicio físico para el bienestar.
Especialmente, se posiciona en contra de las dietas extremas y las rutinas de entrenamiento excesivas. En Instagram, Ibarra ha publicado una reflexión sobre su experiencia: "Llevo 15 años entrenando, y si algo he aprendido en todo este tiempo es que la rigidez no te lleva a ningún lado. Tu mentalidad determina tu salud".
Actualmente, existen múltiples rutinas y dietas restrictivas que prometen resultados milagrosos. Nada más lejos de la realidad, ya que la mayoría no se pueden mantener durante un largo periodo de tiempo. toffler.lol
"Caminar está bien, entrenar está bien, nutrirse está bien, hasta que nos termina atando y ya deja de estarlo", comenta la especialista. "Si de verdad quieres estar saludable, y sobre todo serlo toda la vida, abraza la flexibilidad y el equilibrio", destaca la profesional en su perfil.
En este sentido, una estrategia rígida puede jugar en contra de nuestra salud mental: "Entrenar cada día es saludable, hasta que rechazas todos los planes que te proponen por ir al gimnasio".
"Hacer 15.000 pasos es saludable, hasta que se convierte en una obsesión. Querer tener más glúteo es saludable, hasta que condiciona todos y cada uno de tus entrenamientos. Alimentarte bien es saludable, hasta que no te permites ni un capricho cuando te apetece", reflexiona Lara Ibarra.
De la misma forma que la obsesión es perjudicial, también lo es la comparación constante: "Inspirarte en influencers que promueven un estilo de vida fitness es saludable, hasta que vives constantemente comparándote con ellos".
Aunque el descanso es importante, es clave ser flexible: "Irte a dormir a las 22:30 es saludable, hasta que te vuelves esclava de tu rutina". Por este motivo, hay que saber adaptarse a cada momento para mantener los hábitos saludables durante el resto de nuestra vida. "Todos los buenos hábitos son saludables, hasta que se convierten en una esclavitud", sentencia la dietista.
Las lecciones aprendidas de un Deportivo que sale reforzado de una montaña rusa
El Deportivo salió vencedor de una noche de emociones fuertes que debe servir como lección para el tramo final de la temporada. Se juega mucho el equipo de Antonio Hidalgo. Tanto, que cada error cuesta el doble de caro. El partido pudo haber cambiado con el penalti de Álvaro Ferllo, en una cadena de errores trágicos que debe evitar en el futuro el equipo coruñés. Todo lo compensó la pegada de la segunda mitad, también un primer tiempo en el que el Mirandés golpeó dos veces la madera, y los blanquiazules erraron demasiadas ocasiones claras. Una para fallar, una para aprender.
"En el descanso hablamos de mantener el orden y tener más pausa en el campo rival y en la segunda mitad estuvimos más cómodos", expresó Antonio Hidalgo tras acabar un encuentro con tramos muy distintos. El Deportivo mostró los colmillos durante media hora de dominio aplastante. Generó ocasiones más que suficientes para ponerse por delante, doblegó a un estirado y valiente Mirandés, y encontró un contexto ideal para que aflorase el talento individual de sus jugadores. Sin embargo, Adrià Altimira, Luismi Cruz y Bil Nsongo, que tuvieron una clara cada uno, carecieron de esa efectividad y contundencia en áreas que pidió su técnico en la previa. Antes del descanso, los coruñeses estuvieron a punto de meterse en un buen lío, con dos balones a la madera y un penalti que acabó en amarilla.
El Deportivo eléctrico es vulnerable cuando se desconecta
Antonio Hidalgo apostó por un 5-3-2 en el que Ximo Navarro voló en el subcarril derecho. Las internadas del defensa de Guadahortuna causaron muchos problemas en un Mirandés que se estiró y se sintió, durante momentos, desbordado en el intercambio de golpes. El técnico catalán ha ido variando su sistema a lo largo de las últimas semanas, pero el lunes, con Luismi Cruz tirado a la derecha, apostó por lo que más confía, con un bloque medio-alto que aguardó a que el Mirandés llegase una zona intermedia del campo para empezar a apretar. Ahí, Yeremay y Bil Nsongo estuvieron liberados, y con balón el Dépor conectó con facilidad entre líneas. Destacó, además, la capacidad para atacar la profundidad durante algunos tramos de la primera parte en los que el Mirandés estaba echado hacia adelante.
Sin embargo, en el debe deportivista queda la desconexión posterior al gol anulado a Bil Nsongo. Las emociones invadieron a un equipo que dejó de juntarse con la misma naturalidad, y dio vida a un Mirandés que anotó un gol y rozó más. "A partir del penalti y de su gol, pudo pasar cualquier cosa, los últimos minutos de la primera parte fueron demasiado abiertos", razonó Hidalgo postpartido, sabedor de que ese tiempo final fue algo más que un susto.
Bil y Yeremay ya cotizan al alza
El Deportivo sobrevivió a su versión más sombría. Evitó pagar un precio alto a una desconexión que no se podrá permitir en El Plantío este sábado, ante uno de los equipos más regulares del campeonato. Reactivó su mejor juego y Mario Soriano equilibró la contienda. Pero, más allá del juego colectivo, Antonio Hidalgo probó, por fin y durante 75 minutos, una pareja en la que tiene muchas esperanzas depositadas. Ante el Huesca fueron los dinamizadores del encuentro, y este lunes, Bil y Yeremay empezaron a aportar sus primeros números como pareja de baile. Son tan complementarios que estaban condenados a entenderse.
El canario asistió al camerunés a la media hora. Lo anuló el colegiado, pero tiempo después, el de Yaoundé recogió otro regalo del 10, e hizo buena una entrega en la frontal con un remate de primeras todavía mejor. El zurdazo de Bil Nsongo, su tercera diana con el primer equipo, vale oro por el cómo. El canario genera mucho, pero no siempre ha estado acompañado de un ariete que pueda aprovechar eso en el interior del área. El 32, un rematador puro, parece destinado a hacerlo. No solo cerca del gol, también fuera del área, el juego aéreo y de espaldas del fabrilista complementan las características de Yeremay.
Villares o Riki, la única duda en el once ideal
El regreso de Lucas Noubi a la titularidad y, en especial, la vuelta de Yeremay Hernández tras muchas semanas disputando tramos de media hora, cierran dos de las tres vacantes que tiene el once ideal de Antonio Hidalgo. El técnico de Canovelles tiene una estructura muy sólida, aunque siempre toca uno o dos nombres por el camino. De cara al sábado en El Plantío, todas las plazas parecen ocupadas, excepto la del acompañante de Mario Soriano.
Riki Rodríguez firmó un buen partido. Se marchó con un 91% de precisión en el pase tras acertar 39 de 43 intentos y realizó dos pases clave (envíos que preceden a tiro o remate). Solo Mario y los centrales Loureiro, Noubi y Cabello realizaron más envíos que el asturiano. No obstante, la figura de Diego Villares siempre ha sido capital. Es uno de los jugadores con más minutos disputados, 2134, lo que representa un 74% del total. Ante el Málaga, en el último enfrentamiento directo, el de Samarugo fue el elegido. Entre ambos, salvo que sustituyese a Luismi para tener un centro del campo más sólido, renunciando a opciones ofensivas, estará la gran duda para visitar El Plantío.
Riazor equipara sus números de visitante y de local
El equipo blanquiazul es el mejor visitante de la categoría, con 32 puntos logrados. Una cifra que, hasta la fecha, siempre había estado por encima de los números en Riazor. La comunión entre la grada y el equipo es total y en las últimas jornadas está siendo una constante. Desde la derrota contra el Granada, el Dépor suma tres victorias y un empate, lo que le ha permitido equiparar sus datos.
Riazor todavía está lejos de los mejores registros de la competición. Hasta nueve equipos han conseguido más en sus respectivos feudos. Sin embargo, por primera vez en muchos meses esta campaña, el Dépor suma lo mismo en casa que fuera, lo que le permite ocupar una segunda plaza que, a día de hoy, da acceso a los blanquiazules a Primera División.
Previa del Elche-Atlético | Ganar al «plan C» del Cholo para respirar
Llega el tramo final de temporada y la evolución de las mismas dejan regalos para los equipos que se están jugando la vida, al facilitar, en teoría, sus emparejamientos de ciertas jornadas por el contexto en el que llegan sus rivales. Le va a ocurrir este miércoles (19 horas) al Elche con un Atlético de Madrid que se plantará en el Martínez Valero con ocho bajas del primer equipo y nueve canteranos en la convocatoria. El «plan C» del Cholo Simeone mide al «equipo A» de Eder Sarabia. Un día en el que todo parece más sencillo para ganar... aunque el peligro de la elástica rojiblanca siempre está ahí.
Los cuartos de Champions y la final de Copa han provocado dos grandes esfuerzos recientes a los colchoneros. Las semifinales europeas, a la vuelta de la esquina, invitan a Simeone a rotar, a mirar más allá de un partido de liga (competición que ya no pueden ganar y en la que tienen casi cerrada la plaza en el máximo torneo continental del próximo curso) en el que tendrán enfrente a un equipo que se juega la vida. La permanencia. O al menos así debería ser.
El Atlético viaja a Elche sin Sorloth, Lookman, Hancko, Giménez, Koke, Ruggeri, Julián Álvarez y Marcos Llorente. Un equipo casi titular, si los madrileños tuvieran ante sí uno de esos días vividos recientemente contra Barça y Real Sociedad. En la ciudad de las palmeras estarán Esquivel, Julio Díaz, Morcillo, Javi Boñar, Rayane, Dani Martínez, Puric, Iker Luque y Cubo. Nueve chavales con más ilusión, pero menos nivel. Pruebas para ellos y para que el Cholo recupere efectivos. Jugarán Oblak y Barrios, entre algodones las últimas semanas.
Vuelve Mendoza
Y estará también Mendoza, el chico de los 16 millones de euros. El mayor traspaso de la historia del Elche, que cambió en invierno la franja verde por las rayas rojas. Una perla que empezó el curso como titular a la orilla del Vinalopó, siendo una de las sensaciones de Primera, con el objetivo de salvar la categoría, y mutó de entorno en un abrir y cerrar de ojos, tras meses de cierto ostracismo, pasando a formar parte de uno de los tres grandes de España y a olvidarse del infierno de Segunda para soñar con la gloria de la Champions.
Para medir a ese «plan C» del Cholo, Sarabia apunta a que tendrá a casi todos sus efectivos disponibles, incluido Héctor Fort, que vuelve tras cuatro meses de ausencia, después de lesionarse en el hombro al celebrar un gol propio por la mala baba de un compañero de profesión. No es poco tiempo, precisamente. También regresa el capitán Pedro Bigas, tras cumplir sanción. La única ausencia confirmada es Adam, mientras que el técnico vasco mantiene hasta última hora las dudas de Marc Aguado, Yago y Diang, aunque en teoría deberían estar disponibles. El Elche no tiene opción a rotar. Debe salir con todo en las siete finales que quedan.
Sarabia, con todo
Y ese todo, según dejó entrever Sarabia, incluye la continuidad de Gonzalo Villar en el centro del campo, en interesante duelo individual con el futbolista al que vino a sustituir (Mendoza), tras sumar en el derbi contra el Valencia su primera titularidad. Atrás, Bigas debe completar el tridente de centrales preferido de Sarabia. Y arriba, Rafa Mir busca compañero de ataque entre el portugués André Silva, que no marca desde hace mes y medio, y el hispanouruguayo Álvaro Rodríguez, con menos colmillo, pero al que este curso se le está dando especialmente bien batir a los grandes.
Este es uno de esos días marcados en el calendario de todo futbolista. Pese a las ausencias del Atlético y a la fecha, entre semana, se espera una notable entrada en el coliseo ilicitano. La afición arropará a los suyos, como viene ocurriendo durante toda una temporada, en la que los problemas no están en el interior del Martínez Valero, sino más allá de la veintena de puertas que dan acceso a un recinto que solo ha visto caer a los suyos en dos ocasiones. Que no sea la tercera ante este Atleti plagado de suplentes y canteranos.
