Paco González, tras el penalti del Barça: "No me parece penalti, si no está esa mano se va solo hacia el portero"
El Barça sigue intratable en Liga y logró su quinta victoria consecutiva. Los de Hansi Flick han logrado batir a todos los rivales que se les ha puesto por delante, firmando uno de los arranques más goleadores del Barça en muchas décadas. biznow.biz
Esta vez, ante el Levante, con un 2-4 que se complicó en el tramo final del partido, después de que el conjunto 'granota' recortara distancias, con goles de Iván Romero y Brugué. Pero Adeyemi, una vez más, apareció para sentenciar el partido.
Los azulgrana se relajaron en la segunda parte y fruto del margen en el resultado, bajaron la intensidad. Xavi Espart y Lamine Yamal por cuenta doble fueron los autores de los goles del partido. El conjunto dirigido por Luis Castro se hechó para atrás y aguantó el empuje del Barça con dos líneas de cinco bien marcadas.
El Levante empezó con mal pie la segunda parte
Con el partido todavía por decidir, pese al dominio del Barça, el Levante cometió un grave error en el inicio de la segunda parte al realizar un penalti en una de las primeras acciones. El autor fue el exbético Aissa Mandi, que tras caerse al suelo y tocar el balón con la mano, posteriormente trabó a Lamine Yamal, que terminó cayendo en el suelo.
Aunque el penalti fue claro (ni el propio Mandi se quejó) y los comentaristas dieron el 'OK' a la acción, hay quien considera que la acción fue dudosa. Paco González, en la COPE, consideró que la mano previa no era para señalarla, sin contar la patada de después: "No me parece penalti, pero entiendo que lo pite. Si no está esa mano se va solo hacia el portero", afirmó.
Pese a que el penalti no cambió el devenir del partido, Jon Ander González Cuesta consideró que lo justo era señalar la pena máxima, que el propio Lamine se encargó de transformarlo a la perfección: golazo con el interior por la escuadra izquierda.
Pedro Martín, en la línea de Paco González, considera que tampoco era punible: "Si hubiera puesto la mano ahí para rebañar la pelota... pero tiene la mano en un lugar muy natural", comentaba.
Por otra parte, Iturralde, en la SER, se mojó incluso con la pierna que deja el central del Levante sobre Lamine, que lo termina derribando. "La primera mano no es y en la segunda le pega una patada, pero nada. Eso no puede ser penalti en la vida", opinaba sorprendentemente.
¿Cuándo es la próxima carrera del Mundial 2026 de Fórmula 1?
El 'gran circo' de la Fórmula 1 ha encadenado dos vibrantes grandes premios en Monza y Madrid y ahora se toma una semana de descanso. Pero atención porque la próxima parada del calendario 2026, el GP de Azerbaiyán, en el circuito urbano de Bakú no se celebra en domingo, sino en sábado.
En concreto la acción arrancará el jueves 24 de septiembre con la disputa de las dos primeras sesiones de entrenamientos libres, seguirá el viernes 25 con el FP3 y la clasificación y el sábado 26 se disputará la decimoquinta carrera de la temporada.
¿Dónde ver el GP de Azerbaiyán 2026 de F1?
El Gran Premio de Azerbaiyan de Fórmula 1 2026, al igual que el campeonato íntegro de F1, se puede ver online en la plataforma de streaming deportivo DAZN y también en el canal motor de Movistar+, ambas opciones, de pago. Por supuesto puedes seguir todo lo que ocurra en el circuito de Bakú a través de la web de SPORT, con información en directo de entrenamientos, clasificación y carrera.
Horarios del GP de Azerbaiyán 2026 de F1:
Jueves 24 de septiembre
- Entrenamientos Libres 1 (FP1): 10:30 horas
- Entrenamientos Libres 2 (FP2): 14:00 horas
Viernes 26 de septiembre
- Entrenamientos Libres 3 (FP3): 10:30 horas
- Clasificación: 14:00 horas
Sábado 27 de septiembre
- Carrera (51 vueltas): 13:00 horas
El Zaragoza está bajo de defensas a pesar de ganar en Torremolinos: mismos centrales, idénticos problemas
El fútbol es tan sencillo que casi siempre parece complicado. El dominio de las áreas resulta fundamental. Si eres blando en defensa, lo normal es perder. Si eres blando en ataque, lo normal es no ganar. Podrás empatar, pero difícilmente ganar. El Real Zaragoza, por fortuna, se rebeló ayer contra esta obviedad. Fue un lobo en el área rival y un corderito de Norit en la propia. Y eso le alcanzó para ganar 3-4 al Juventud de Torremolinos en un partido que dejó tantas certezas como dudas. No todos los días será así.
La victoria fue justa, pero el Zaragoza se marchó de Torremolinos con una advertencia seria: cuando se quedó sin sus dos centrales teóricos titulares, la estructura defensiva se vino abajo. Rubo Iranzo y Diego González abandonaron el terreno de juego por lesión y, a partir de ahí, el equipo perdió buena parte de la seguridad que había mostrado hasta entonces.
No sería justo señalar exclusivamente a Tachi y Barrachina, por este orden, la pareja que terminó el encuentro en el centro de la zaga. Tampoco ayuda analizar el partido como si las lesiones no hubieran condicionado el escenario. No es normal tener que cambiar a los dos centrales durante un mismo encuentro. Pero tampoco sería honesto mirar hacia otro lado. El Zaragoza se hizo vulnerable, concedió demasiado y permitió que un partido controlado acabara convertido en un ejercicio de supervivencia.
La imagen más evidente llegó justo después del tercer gol del Juventud de Torremolinos, cuando Tachi resbaló tras sacar de centro. Una acción aparentemente anecdótica que, sin embargo, resumió bien lo que estaba ocurriendo. La defensa perdió su firmeza.
Y el problema no fue únicamente la zaga. Westerveld tampoco transmitió la seguridad que necesita un equipo que aspira a competir por arriba. En un encuentro en el que el Zaragoza necesitaba cerrar espacios y proteger su ventaja, tampoco encontró siempre bajo palos ese punto de tranquilidad que permite respirar al resto. Cuando una defensa pierde confianza, necesita que el último hombre aporte certezas. Ayer, esa sensación no fue constante.
Es inevitable acordarse de Tarragona. Frente al Nástic, el Zaragoza ya encajó en los primeros segundos y tuvo que remar desde el principio. Entonces Ibai Gómez defendió el trabajo de su defensa y explicó que los centrales habían terminado rehaciéndose, entonces también Tachi y Barrachina. Pero, con tres jornadas disputadas, hay un dato que empieza a ser difícil de ignorar: el Zaragoza solo ha dejado su portería a cero ante el Antequera.
Hay, por tanto, una asignatura pendiente. Y es especialmente importante porque un equipo puede sobrevivir a un mal día defensivo si arriba tiene pólvora. Ayer la tuvo. Mucha. Jaume Jardí fue decisivo y el Zaragoza encontró en el área rival la contundencia que tantas veces le ha faltado.
Ahí está la gran paradoja de Torremolinos. El Zaragoza ganó porque fue capaz de hacer cuatro goles, pero terminó pidiendo la hora porque concedió tres. Fue poderoso cuando atacó y demasiado frágil cuando tuvo que defenderse. Un equipo con colmillo arriba y blandura atrás.
Ahora toca esperar a ver el parte de lesionados. Sobre todo, esperar que lo de Iranzo y Diego González se queden en un susto, o al menos en poca cosa. Porque si ambos faltan durante varias semanas, el Zaragoza tendrá que encontrar soluciones. Y tendrá que encontrarlas rápido. Ayer el Zaragoza fue un lobo con el balón en el área rival. El problema es que, cuando tocó defender la suya, se convirtió en un corderito.
